Mujer joven con piel limpia y saludable después del tratamiento de acné

Acné: no es solo cosa de adolescentes — causas, tipos y tratamientos

Pensabas que el acné quedaba en la adolescencia. Pero ahí están: brotes que aparecen en tu mentón cada vez que tienes más estrés, cicatrices que persisten meses después de que los granitos desaparecen, o una sensación constante de que «algo» en tu piel no está bien.

El acné es la enfermedad dermatológica más prevalente a nivel mundial: afecta al 85% de los adolescentes, pero también a un porcentaje importante de adultos —especialmente mujeres entre 20 y 40 años—. No es solo un problema estético. Las investigaciones muestran que el acné tiene un impacto en la salud mental comparable al de enfermedades crónicas como la artritis o la epilepsia.

¿Por qué aparece el acné?

El acné es una enfermedad inflamatoria crónica de la unidad pilosebácea. Su origen involucra cuatro mecanismos que se retroalimentan:

  1. Producción excesiva de sebo estimulada por andrógenos.
  2. Hiperqueratinización folicular: acumulación de células muertas que obstruye el poro, formando el comedón.
  3. Proliferación de Cutibacterium acnes: la bacteria aprovecha el ambiente anaeróbico del poro obstruido.
  4. Respuesta inflamatoria del sistema inmune que genera pápulas, pústulas y quistes.

¿Qué factores empeoran el acné?

  • Factores hormonales: ciclo menstrual, SOP, embarazo, menopausia. El acné que empeora antes de la menstruación es una forma clásica de acné hormonal.
  • Estrés: aumenta andrógenos suprarrenales y promueve la inflamación.
  • Alimentación: la evidencia relaciona lácteos y alimentos de alto índice glucémico con mayor severidad del acné, a través del estímulo de insulina e IGF-1.
  • Cosméticos comedogénicos: cremas y maquillajes con aceites o siliconas pesadas.
  • Manipulación de lesiones: apretar granitos introduce bacterias más profundo y genera cicatrices.

Los tipos de acné

  • Acné comedoniano: puntos negros y blancos. Generalmente leve.
  • Acné papulopustular: pápulas rojas y pústulas. Moderado.
  • Acné noduloquístico: nódulos y quistes profundos y dolorosos, con alto riesgo de cicatrices. Severo.
  • Acné hormonal: predomina en zona U (mentón y mandíbula) en adultas, relacionado con fluctuaciones hormonales.

Tratamientos con evidencia científica

Tópicos

  • Retinoides tópicos (tretinoína, adapaleno): primera línea. Regulan la queratinización y tienen efecto antiinflamatorio.
  • Peróxido de benzoílo: antibacteriano eficaz, reduce resistencia antibiótica.
  • Ácido azelaico: eficaz para lesiones inflamatorias y manchas post-acné.
  • Antibióticos tópicos (clindamicina): siempre en combinación, nunca solos.

Sistémicos

  • Antibióticos orales (doxiciclina): para acné moderado a severo.
  • Anticonceptivos antiandrogénicos y espironolactona: muy eficaces en acné hormonal femenino.
  • Isotretinoína: el tratamiento más eficaz para acné severo. Actúa sobre los cuatro mecanismos simultáneamente. Requiere control médico estricto.

Procedimientos dermatológicos

  • Peelings químicos (ácido salicílico o glicólico)
  • Luz azul, PDL para lesiones activas
  • Láser fraccional para cicatrices establecidas

Las cicatrices también tienen solución

Existe un arsenal terapéutico amplio para las cicatrices: peelings, microagujas, láser fraccional ablativo o no ablativo, según el tipo de cicatriz. Lo importante es no esperar: el tratamiento temprano del acné activo evita la formación de nuevas cicatrices.


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Firmado por: Dra. Daniela Platoni Santelices — Dermatóloga, AO Centro de Cirugía Plástica, Viña del Mar, Chile.

Referencias: Zaenglein AL et al. J Am Acad Dermatol. 2016;74(5):945-973 · Tan JKL, Bhate K. Br J Dermatol. 2015;172(Suppl 1):3-12 · Rocha MA, Bagatin E. An Bras Dermatol. 2018;93(1):58-69 · Melnik BC. J Dermatol Sci. 2011;62(3):134-143.

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